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Un mundo de sensaciones

El tronco, inocente e iluso, se queda maravillado de la chispa, de la luz que ésta genera, su brillo, su delicadeza, sin saber  lo que le depara. El tronco se prende, arde, se consume lentamente, hasta seguir emanando calor, ya no como madera, sino como ceniza.  La ceniza, cansina, blancuzca y polvorienta, es acunada suavemente con la dulce brisa proveniente del fin del mundo. Brisas frías, si las hay, pero llena de vida. La ceniza se dispersa, se pierde en la inmensidad del universo, choca con cada uno de nosotros y luego sigue su curso con normalidad. Ella no se percata de lo que hay a su alrededor. La ceniza lo es todo y no es nada.  Es el final de algo, y el comienzo de otra cosa.
Seamos como el tronco, la ceniza y la brisa. 
La infinidad de un mundo de sensaciones.

Digamos lo que queramos

El año está terminando y que mejor que despedirlo empezando con una nueva sección en el blog! 
Pero antes de ello, me gustaría dedicarles unas palabras.
Sé que no he estado activa, de la manera que me hubiera gustado, pero bueno..... Parece que las cosas nunca salen como yo quisiera y aunque es cierto que el blog lo hago por el sólo hecho de hacerlo y compartir con ustedes las cosas buenas y malas que pasan por esta enredadera que tengo en la cabeza, algunos de ustedes me han estado dejando mensajes privados preguntando cuándo iba a a volver a escribir y aunque los he leído, no me he atrevido a contestar. Pero aquí les va: No sé!! Suena mal, lo sé, pero como dice el dicho"Quien avisa , no traiciona", y es que para mi ustedes son amigos, de carta, de correo, de e-mail, amigos virtuales, pero amigos en fin! Y es por ello que he decidido abrir una nueva sección en el blog, donde voy a tratar de dejarles a diario, una reflexión, un pensamiento, o tan sólo algo que quiera compart…

Para los lectores

Hola a todos mis queridísimos lectores, los he estado extrañando demasiado. Sé que hace mucho que no estoy subiendo nada al blog y es que he estado entre ocupada y bloqueada jajajaja Al parecer se me han acabado las ideas, la inspiración o la imaginación, la verdad que ya no sé. Lo que si sé, es que voy a seguir escribiendo, porque es lo que más me gusta hacer, y aunque no lo haga muy seguido espero que tengan ganas de seguir a mi lado, acompañándome con cada historia, cada cuento, cada relato, cada corazón roto y cada locura que puedan llegar a encontrar en el blog.
Además les recuerdo que todavía sigue en vigencia " Historias a la carta ", así que cuando quieran me pueden mandar un mensaje o dejar un comentario pidiendo algo en especial y encantada lo crearé, y de paso me ayudan a salir de éste horrible bloqueo.
Bueno , ya no los aburro más; espero esperar sorpresas de ustedes y de mi.

Hasta la próxima!!

Nada

Del cielo caían gotas, que se esfumaban con el tiempo, que dejaban a su paso el recuerdo de tu aliento, y aunque de ti sólo se trataba, traían con sigo un poco de luz a mi mirada.
Hace ya tiempo que el frío se fue, y que la luz volvió, pero siguen quedando semillas guardadas en mi corazón. Con el tiempo se marchitan, como nuestro amor, aunque no todo lo que vislumbras  realmente padece en tu corazón.
Me siento dormido, aletargado, entre el otoño y el infinito, entre un tu y un yo que son un nosotros y no son nada.
Estoy al borde del abismo y tu sigues sin hacer nada.

Bordo, el color de la sangre.

La luz de la entrada se encontraba encendida, la puerta parecía no estar trabada y la alfombra de bienvenida tenía un dejo de espanto impregnado en ella. Era como la escena de una película de terror de baja calidad, en donde ya uno sabe, que en el momento en que el protagonista traspase esa puerta su muerte será anunciada.
Me acerqué con pasos silenciosos y decadentes, siempre sabiendo lo que iba a encontrar del otro lado.
Al empujar la puerta, ésta chirrió, y como en una película la sangre estaba desparramada por toda la entrada. Las pequeñas gotas rojas daban cuenta del inicio de lo ocurrido. Avancé tanto como pude, siempre siendo consiente del carmín que decoraba las paredes de mi casa, como si de una obra de arte se tratase.
Al llegar al living me encontré con lo que tanto había temido, el cuerpo de un extraño se encontraba recostado sobre mi roído sillón en una posición fetal, sosteniendo con sus manos sus rodillas; como si con eso pudiera solucionar algo. La sangre había teñido …
Deja de pensar en el pasado, porque el remordimiento de lo que podría haber sido y no fue te va a devorar lentamente, hasta que lo único que quede de ti sean cenizas.

Cuando me anamoré

Las gotas caían sobre el sofá de forma lenta, rítmica, y seductora. El suelo estaba apenas mojado, pero sabía que esto no era todo. El aire acondicionado empezó a tirar aire caliente, y en comparación con el calor que hacía fuera del apartamento era frío y refrescante. Las manillas del reloj empezaron a ralentizar su marcha, de forma desganada y jocosa, su bambolear sensual comenzó a ser cadencioso y lento, casi imperceptible. El agua me estaba mojando los pies, las paredes se sentían más frescas, creo que era lo que necesitaban. La televisión todavía me hablaba, pero no estoy segura de lo que me estaba diciendo, sus palabras se juntaban, se amontonaban en un sonido sordo, y adictivo. Tenía mucho calor, no importaba cuanto me remojara mientras estaba sentada en el sofá del comedor, seguía haciendo calor, demasiado calor. Prendí el ventilador, y comenzó a formarse un tornado, le siguieron las olas, y por último un tifon. Mi apartamento ya no me pertenecía, había perdido el control, el …

Ciego, sordo y mudo

Los pasos eran lentos, cansinos, iban dejando un rastro de temor, de locura y de pasión; era como si todo fuera arrastrado por ellos. Su sombra no era sombra, era el reflejo de su alma condenada, que recorría las gastadas paredes blancas del pasillo, de un lado a otro, como un animal atrapado.
La sangre fluía por las paredes, como si fuera una catarata de dulce néctar, como si quisiera llegar a mi, aunque lenta y precavida, solo caía como hilos de la vida.
Recuerdo el olor que desprendía su cuerpo, parecido al hierro y a la lejía, a la muerte y a la vida.
Desde mi escondite pude ver y escuchar todo.
De un golpe la puerta se abrió y se echó a la fuga.
Creo que el cuerpo de aquella mujer todavía se encontraba con vida, pero no estoy seguro, no lo comprobé.
Cuando el ruido cesó y pude intuir que ya no se encontraba nadie que pudiera verme salí de mi escondite y corrí sin mirar atrás.
Todavía me perturba saber que nunca se lo conté a nadie, pero supongo que es normal, las palabras no sal…