viernes, 11 de agosto de 2017

Para los lectores

Hola a todos mis queridísimos lectores, los he estado extrañando demasiado. Sé que hace mucho que no estoy subiendo nada al blog y es que he estado entre ocupada y bloqueada jajajaja Al parecer se me han acabado las ideas, la inspiración o la imaginación, la verdad que ya no sé. Lo que si sé, es que voy a seguir escribiendo, porque es lo que más me gusta hacer, y aunque no lo haga muy seguido espero que tengan ganas de seguir a mi lado, acompañándome con cada historia, cada cuento, cada relato, cada corazón roto y cada locura que puedan llegar a encontrar en el blog.
Además les recuerdo que todavía sigue en vigencia " Historias a la carta ", así que cuando quieran me pueden mandar un mensaje o dejar un comentario pidiendo algo en especial y encantada lo crearé, y de paso me ayudan a salir de éste horrible bloqueo.
Bueno , ya no los aburro más; espero esperar sorpresas de ustedes y de mi.

Hasta la próxima!!

Nada

Del cielo caían gotas, que se esfumaban con el tiempo, que dejaban a su paso el recuerdo de tu aliento, y aunque de ti sólo se trataba, traían con sigo un poco de luz a mi mirada.
Hace ya tiempo que el frío se fue, y que la luz volvió, pero siguen quedando semillas guardadas en mi corazón. Con el tiempo se marchitan, como nuestro amor, aunque no todo lo que vislumbras  realmente padece en tu corazón.
Me siento dormido, aletargado, entre el otoño y el infinito, entre un tu y un yo que son un nosotros y no son nada.
Estoy al borde del abismo y tu sigues sin hacer nada.

jueves, 23 de marzo de 2017

Bordo, el color de la sangre.

La luz de la entrada se encontraba encendida, la puerta parecía no estar trabada y la alfombra de bienvenida tenía un dejo de espanto impregnado en ella. Era como la escena de una película de terror de baja calidad, en donde ya uno sabe, que en el momento en que el protagonista traspase esa puerta su muerte será anunciada.
Me acerqué con pasos silenciosos y decadentes, siempre sabiendo lo que iba a encontrar del otro lado.
Al empujar la puerta, ésta chirrió, y como en una película la sangre estaba desparramada por toda la entrada. Las pequeñas gotas rojas daban cuenta del inicio de lo ocurrido. Avancé tanto como pude, siempre siendo consiente del carmín que decoraba las paredes de mi casa, como si de una obra de arte se tratase.
Al llegar al living me encontré con lo que tanto había temido, el cuerpo de un extraño se encontraba recostado sobre mi roído sillón en una posición fetal, sosteniendo con sus manos sus rodillas; como si con eso pudiera solucionar algo. La sangre había teñido la tela del sillón de un color bordó intenso, que extrañamente hacía juego con el tapiz gris en el que se encontraba disperso. La imagen no podía ser otra cosa que una obra de arte hecha con el alma verdadera del artista, con un sentimiento que sólo se puede encontrar en una persona pura como el arte mismo, un sentimiento que sólo quien lo perpetúo puede entenderlo.
Después de contemplarnos a los dos, decidí limpiarme la sangre que había quedado en mi cara por culpa del forcejeo del hombre al tratar de escapar de lo inevitable  y procedí a escribir. Tardé toda una noche, en poner en palabras lo que había sentido, lo que había hecho y sobre todo, me tomé el tiempo necesario para recordar paso a paso lo que había ocurrido,
Había descubierto la técnica perfecta, para crear la escena cumbre de mi nueva novela.


lunes, 6 de marzo de 2017

Deja de pensar en el pasado, porque el remordimiento de lo que podría haber sido y no fue te va a devorar lentamente, hasta que lo único que quede de ti sean cenizas.