jueves, 23 de julio de 2015

Erase una vez







Erase una vez en un lejano pueblo en donde vivía una dama de cabellos rubios, la cual tenía cerca de unos 30 años.
La gente creía que rea un ángel, por la bondad e inteligencia. A demás la gente estaba asombrada de que con el pasar de los años su piel siguiese tan blanca y tersa.
Ella no le había contado a nadie, que dentro de unos días iría a la casa de su madre en el pueblo de Silvapel, a unos 325 kilómetros
La gente del pueblo se dio cuenta luego de unos días, de que la dama de cabellos rubios no estaba allí.
Algunas personas empezaron a decir que ella estaba muerta; que había hecho algo mal y que Dios la había castigado, ya que la creían un ángel.
Luego de unos meses la comunidad se enteró que la dama se había ido a la casa y que luego de unos días se enfermó.
La dama volvió a su pueblo en donde después de unos cuantos días murió.
Los pobladores luego de su muerte se dieron cuenta de que ella no era un ángel;pero aunque no lo fuera ellos decidieron crear una estatua en su honor por tanta bondad e inteligencia. Cuando el monumento estuvo listo fue puesto en la plaza principal.
Luego de unos años llega al pueblo un hombre que cree que la estatua es algo sin significado y que por lo que les había costado, la podían cambiar por monedas de oro o algo importante para la comunidad.
La gente creía todo lo contrario por lo que salieron a discutirle de manera pacífica.
El hombre al ver que lo enfrentaban decidió vengarse.
Una noche la estatua desapareció y la gente inmediatamente pensó que había sido ese ruin señor.
El hombre, tan asombrado como la gente, dice:
- ¡Yo no fui!-la forma en que pronunció esas tres palabras y su cara de sorpresa, denotaba que realmente estaba diciendo la verdad.
- Entonces ¿Quién fue? - pregunto el pueblo.

Nadie contesto a la pregunta y de esa manera cada habitante del pueblo salió en busca del monumento perdido.
Tardaron años, hasta que por fin la encontraron con ayuda de una luz que se reflejaba todas las noches en la entrada de una gruta muy cercana al mar.
La gente decidió que ese debía de ser su lugar, después de todo ellos la consideraron siempre como un ángel.
Cuando toda la gente se retiró del lugar una pequeña niña decidió quedarse, para pedirle al ángel que cuidara de su madre enferma.
La niña miró hacia la estatua y ésta le guiño un ojo.
Después de unos días la madre de la niña mejoró y ésta le agradeció.


                                            FIN






Como habrán podido ver hoy les traje algo un poco distinto a lo que siempre escribo. Para mi ha sido una sorpresa también, pero lo cierto es que hoy quería hacer algo más infantil. No sé si lo he logrado correctamente pero sé que hice mi mayor esfuerzo.
Creo que cada uno lo puede interpretar de distintas maneras, la verdad es que no me he centrado en lo religioso si no que quería que todos entiendan que la fe está en todos lados y que muchas veces no tiene que representar lo misma para todos.
Espero les guste y me dejen algún comentario.
Besos enormes <3 

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