miércoles, 11 de marzo de 2015

Ella y yo

Hoy iba a ser un buen día, sí un buen día, y no es porque haya empezado de maravilla, que digo, empezó excelente y con mayúsculas.
        Pero más allá del encuentro esporádico que tuve hace tan solo dos horas con ese caliente pastelito, hoy va a ser un gran día por el solo hecho que los Estados Unidos le declaro la guerra a Afganistán.
        Ustedes se preguntaran el porqué de esa felicidad generada por tal encuentro bélico, y creerán que estoy loca, mientras  hacen teorías mentales sobre mi fetiche, pero si me preguntaran yo les diría que a la guerra me dedico, o mejor dicho, soy una periodista de guerra. Sé que suena un poco loco, pero es lo que me gusta, me atrae y me da un poco de adrenalina a mi vida.
        Mis amigas dicen que estoy totalmente desquiciada, y que lo que hago es irresponsable, que tomo riesgos innecesarios; y  puede que tengan razón, pero si ellas supieran lo bien que la paso a veces, creo que hasta se enlistarían y todo.  Aunque eso es solo una teoría, por el momento.
        Hay algo que ellas siempre me preguntan y que yo no les contesto, “¿Por qué trabajas de eso? ¿Es que acaso no te quieres casar?...”, y es que no son preguntas fáciles de contestar, aunque eso parezcan.
        Y ustedes seguro  querrán saber  el porqué, y  yo al igual que como hago con mis amigas no les contestare, o por lo menos no por ahora. Ya que el contestar esas preguntas implican volver al pasado y mirar al futuro, y eso son cosas que me niego rotundamente a hacer.
        Pero volviendo al tema, el que la guerra de Afganistán se haya declarado implica para mí la posibilidad  de una nueva aventura en todos sus sentidos, por lo que estoy esperando que el estúpido y jodido de mi jefe me llame para decirme que viaje a cubrir la noticia, pero eso no va a pasar hasta por lo menos unas tres horas, ya que el estúpido y jodido está en una reunión, y yo acá sentada en mi escritorio, y ahora cabreada porque me acorde el porqué de su apodo. El cual se gano el mes pasado al rechazarme. No lo podía creer, ese pelele rechazándome, pero quien se creía que era, nunca nadie me rechazo en mi puta vida, pero, no, tenía que aparecer él para rechazarme y cagar toda mi existencia, aunque realmente no interesa porque él no es nadie ni nunca lo será. Así que desde ese instante lo apode “el estúpido y jodido de mi jefe”, estúpido por haberme rechazado y jodido porque desde ese puto día no ha dejado de joderme la vida, y es que es un cabrón.
         Nadie rechaza a Jannette Kirsh.
        Y  hablando de Roma, el estúpido y jodido de mi jefe se asoma por la puerta del ascensor, y como si no fuera poco esta vestido con un traje que parece pintado sobre su piel, está tan jodidamente se… ¡TIERRA LLAMANDO A JANNETTE, VUELVE, VUELVE!
        Está bien, me desvié un poco del tema, pero es algo que siempre me pasa. Es que lo tendrían que ver, está más fuerte que Thor y Brad Pitt  juntos. ¡Lo digo enserio!
-¡ring,ring,ring!
-¿sí?-  por fin el tonto y jodido se digna a llamarme.
- señorita Jannette, me haría el favor de presentarse en la oficina por favor.- oh santa mierda, me acaba de poner su vos sexy, madre mía, voy a morir de un puto or…
-¿señorita Jannette?- ok, me fui a divagar y se dio cuenta ¡carajo!
- sí, enseguida voy.
        ¡Estúpido y jodido, estúpido y jodido!, ¡¿Cómo se atreve a jugar así conmigo?! Pero está  bien si quiere jugar juguemos. Y esta vez no se la voy a hacer fácil, como que me llamo Jannette Kirsh.
        Así que antes de ir me voy a dar una vueltecita por el baño. Arreglarme un poco y desprender unos botones no le va a hacer daño a nadie, jajajaja, a quien miento, si al que le quiero hacer daño es a él.
        ¡Ahora me toca jugar a mí!
•        ¿para qué me necesita jefe?- le dije con mi sensual voz.
•        Usted ya sabe para qué.
•        No, no sé. Pero dígame para que puedo ser buena – ok, aunque ponga la voz más sexy que tenga lo único que logre fue que pestañee dos veces rápidamente, así que, o este hombre es gay o estoy perdiendo mis encantos, aunque eso no puede ser.
•        Déjese de juegos, ¿quiere? Los dos sabemos muy bien el por qué de esta reunión.
•        No estaba jugando señor.- ¡estúpido y jodido, estúpido y jodido!
•        Vamos al punto. Necesito que cubra la guerra de Afganistán.
•        Seguro. Si no me necesita para algo más me gustaría retirarme.
        Genial ese fue el peor flirteo que he tenido nunca, y lo peor es que no solo debe pensar ahora que soy una ofrecida, sino, además, que mis tácticas de seducción son de una niña de 11 años.
        ¿Pero qué demonios me pasa? Me preocupo demasiado, casi como si realmente me importara, pero por favor, si a mí no me importa ningún hombre, y si bien voy de abeja en abeja, eso no significa nada, lo hago solamente para pasarla bien y si tengo mucha suerte me invitan a cenar a un lugar caro, pero por supuesto no los veo nunca más después de eso, ya que ese es mi estilo, nada de complicaciones o corazones rotos, un simple disfrute y listo.

        Ok, Jannette, llego el momento de empacar, porque nena,¡¡ nos vamos de viaje!!!


Continuara... 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Estoy esperando escucharte!
Gracias por comentar. <3