miércoles, 29 de julio de 2015

¡Primer pedido de Historias a la Carta!

Hola a todos, hoy e vuelto con el reto que debía cumplir, así que como verán lo que prometo lo cumplo. Annett, me había retado en Historias a la Carta ha escribir, sobre un sueño, un amor y mucha mucha ilusión, como dijo ella, y bueno, he tratado de hacer lo mejor posible, así que si Annett lee ésto espero que me diga que le pareció y ustedes también comenten. ¡Me encanta recibir sus comentarios y poder interactuar un poquito con ustedes, mis amores!

Bueno, les dejo la pequeña historia que he escrito a pedido de Annette, espero que les guste.






                         Querido Diario




Hoy finalmente había llegado el día que tanto estaba esperando, el día en que finalmente él volvería y me diría que me ama. Saber ésto me pone muy feliz, porque hace años que espero que lo haga, pero parece que nunca se anima, como si pensara que yo le diría que no lo amo, cuando estoy locamente enamorada de ese tímido y encantador hombre que me vuelve loca cada vez que lo veo.
Sus ojos marrones son tan profundos y oscuros que si te detienes a verlos por mucho tiempo parecen ser del color del más puro chocolate, pero cuanto más cerca del iris mires, más negros se hacen. Dicen que los ojos son la ventana del alma y que solo trasmiten la verdad, pero yo no sé si eso es cierto. Muchas veces, cuando miro por largo rato sus hermosos ojos, mi cuerpo se cubre de una sensación rara e incomprensible para mi, no puedo ponerle nombre y eso me asusta y a su vez me encanta, lo arriesgado me atrae y él tiene algo en sus ojos que es oscuro y peligroso. Puede que solo sea el color de sus ojos o que realmente me estén mostrando su alma oscura, para mi siempre va a ser el hombre más perfecto del mundo, no importa lo que sus ojos me puedan advertir.
Así que hoy era el día en que me iba a confesar su amor, o bueno eso es lo que me dijo la adivina y por más que se me haga difícil creer en éstas cosas mi mejor amiga dice que lo que su adivina dice realmente sucede, y llegados a éste punto en el cual he estado esperando por años que se confesara conmigo ,supongo que no me voy a estar poniendo a pensar durante mucho tiempo si es que la adivina está en lo cierto o no, aunque realmente espero que no se equivoque. Supongo que soñar no tiene límites.
Con ésta encantadora ilusión de amor y una enorme sonrisa me desperté ésta mañana. El aire se sentía distinto, era más dulce, con un suave tono de olor a rosas y las cosas eran más brillantes y coloridas. Tal era mi emoción que las tostadas con mermelada y el café que tomé en el desayuno eran la combinación perfecta de sabores.
 Con una buena sonrisa de buena mañana me dirigí al trabajo, caminando muy lentamente por una Buenos Aires que todavía se estaba levantando y mientras daba cada paso admiré todo lo que me rodeaba, desde las luces del semáforo, que cambiaban de colores, hasta las nuevas flores que estaban creciendo en las plazas y qué decir del nuevo mural que habían pintado en una de las esquinas, era hermoso, todo lleno de colores. Me encanta Buenos Aires y sus calles y hoy estaban más bonitas que nunca.
Al llegar al aeropuerto, mis compañeras de trabajo me saludaron con un gran abrazo, ellas ya sabían que día era y estaban tan emocionadas como yo. Desde el primer día en que las conocí nos entendimos perfectamente, supongo que pasar tantas horas en vuelo te obliga a ello, pero me siento feliz de poder volar con ellas, son como una familia para mi, siempre estamos las unas para las otras, como verdaderas amigas y compañeras.
 El megáfono da aviso de que el vuelo 1114 con destino a Río de Janeiro se encuentra en tiempo y eso nos indica que el día acaba de empezar.
Preparar el avión para los pasajeros siempre me ha resultado divertido, sobre todo porque mientras lo hacemos bromeamos entre nosotras. Hoy me ha tocado volar con Paola,  una española que se ha venido a vivir a Buenos Aires después de que un novio de años la dejara, ella es la feminista del grupo, la que siempre está para sacar su lengua venenosa cuando un hombre lastima a alguna de nosotras, es la que dice lo justo y necesario para que nos sintamos bien cuando algún novio nos deja o simplemente la amiga que está para defenestrar a alguien, y no se asombren por lo que acabo de decir, es totalmente cierto, todas nosotras somos de esa manera, algunas más, algunas menos, pero las mujeres somos dos personas, la mala y la buena. Con Paola bromeo todo el rato, pero hoy las dos estamos nerviosas mientras esperamos al capitán. Él todavía no ha llegado y me estoy poniendo impaciente.
Creo que Paola ya me está por tirar una bandeja a la cabeza, porque no puedo prestar la suficiente atención a lo que estoy haciendo y eso puede ocasionar un problema.
De repente, mientras estamos terminando de comprobar que todo esté en orden y asegurado ,la puerta de entrada se abre y aparece el hombre de ojos marrón chocolate luciendo sus cuatro galones. Todo él es la perfección hecha hombre. Mi futuro novio, luego marido, y luego padre de mis dos o tres hijos, todavía no me decido bien por cuantos hijos tener.
Cuando nos ve, me regala su más grande sonrisa y se encamina hacia la cabina de mando. Veinte minutos después los pasajeros ya se encuentran subiendo.
La entrada de pasajeros es otro momento que disfruto, si bien es importante porque estoy atenta a cada uno de las personas que van llegando, me encanta ver la sonrisa y las caras de felicidad de quienes se encuentran viajando por primera vez. Yo también fui uno de ellos y el volar me cambio la vida, no me puedo imaginar con los pies en la tierra durante mucho tiempo, no después de ver lo que vi y de sentir lo que sentí.
Una vez que todos estuvieron acomodados y con el visto bueno de la torre de control para comenzar el despegue, poco a poco mis pies se fueron despegando del piso nuevamente.
El vuelo fue corto y sin problemas, algo a lo que ya estoy acostumbrada, sin embargo hoy debemos quedarnos en Brasil por culpa del mal tiempo. Supongo que no me molesta, es más, creo que puede ser algo excepcionalmente bueno. No se me ocurre algo más romántico  y perfecto como que me diga que me ama en un lugar de arenas cálidas y aguas tibias.
Pero ésto no ocurrió, bueno, no ocurrió de esa manera, porque el hotel que nos consiguió la aerolínea era horrible, y húmedo, parecía salido de una mala película de terror, con sus paredes despintadas y el olor a viejo, la luz tenue, sin contar con que lo que nos había detenido no era una simple tormenta, era un tormenton de película de ciencia ficción, si hasta estaba esperando que se terminara el mundo mientras nos hundíamos por la cantidad de agua que caía del cielo. Con éste clima nos encontrábamos, y si yo había estado ansiosa por ver a mi capitán, ahora era Paola quien se estaba volviendo loca de los nervios, debido a que nunca había estado en una tormenta como ésta.
Sin embargo, la noche fue encantadora, supongo que para mi, no se puede decir lo mismo para Paola, porque la adivina tenía razón, mi capitán se me confesó, me dijo las palabras más lindas y me abrazó durante toda la noche, hasta que la luna se escondió y salio brillante el sol. Y de esa forma, mi capitán desapareció.



                                         

2 comentarios:

  1. Hola! Me encanta como escribes y está genial ^^
    PD: me encanta tu blog y ya te sigo,te invito a que te pases por el mío, y si te gusta a que me sigas.
    Besos!!

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    1. Hola a vos también! Me alegra mucho que te guste lo que escribo, me hace muy feliz!
      Espero sigas disfrutando del blog y que no dudes en decirme lo que quieras.
      Te dejo un beso grande y muy pronto me estaré pasando por tu blog. <3

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Estoy esperando escucharte!
Gracias por comentar. <3